Cuentos para quitarse el sombrero

Cuentos clásicos de La India

Nos estamos enfrentando a una situación que nunca antes habíamos vivido los aquí presentes. En www.thathatmadrid.com reaccionamos a tiempo y antes de que el gobierno nos llamara a encerrarnos en nuestras casas, lo hicimos. Teníamos presente el ejemplo de Italia y fuimos previsoras. No pudimos trasladar el taller entero, pero cada una de nosotras ha hecho todo lo que ha podido y más desde su casa. Es tiempo de hablar de incertidumbre, de frenazo económico, de miedo…  pero también de solidaridad, de unión. No es el momento de hablar de sombreros, de moda o de diseño. Hoy no, tal vez mañana. Queríamos traer algo de luz. Puede que el COVID-19 nos cambie para siempre, puede que empecemos a consumir menos y de forma más responsable. Ahora, además, parece que la frágil promesa de una superación de esta crisis empieza a salir tras el horizonte.

Os traemos un cuento de La India que habla de la responsabilidad común. De alguna manera, creo que uno de las graves problemas de nuestra época, es la “responsabilidad diluida”. Pero este tema da para mucha literatura, ahora, leamos este cuento maravilloso que dice así:

SI DAÑAS, ME DAÑAS

Parvati es una de las diosas más amorosa, benevolente y misericordiosa del panteón hindú. Es la consorte de Shiva y se manifiesta como extraordinariamente compasiva. Cierto día, uno de sus hijos, Kartikeya, hirió a una gata con sus uñas. De regreso a casa, corrió hasta su madre para darle un beso. Pero al aproximarse al bello rostro de la diosa, se dio cuenta de que ésta tenía un arañazo en la mejilla.

-Madre- dijo Kartikeya-, hay una herida en tu mejilla.

Con sus ojos de noche inmensa y profunda, la amorosa diosa miró a su querido hijo. Era su voz melancólica y dulce cuando explicó:

-Se trata de un arañazo hecho con tus uñas.

-Pero madre- se apresuró a decir el joven-, yo jamás osaría dañarte lo más mínimo. No hay ser al que yo ame tanto como a ti, querida madre.

Una refrescante sonrisa de aurora se dibujó en los labios de la diosa.

-Hijo mío-dijo-, ¿acaso has olvidado que esta mañana arañaste a una gata?

-Así fue madre- repuesto Kartikeya.

-Pues hijo mío ¿es que no sabes que ya nada existe en este mundo excepto yo? ¿No soy yo la misma creación entera? Al arañar a esa gata, me estabas arañando a mí misma.

El Maestro dice: Al herir, te hieres. A quienquiera que dañes, te dañará a ti mismo.

TÍTULO: “101 CUENTOS CLÁSICOS DE LA INDIA”

RECOPILACIÓN DE RAMIRO CALLE

EDITORIAL:  Arca de Sabiduría