NUESTRA HISTORIA

Estimado amigo,

déjame que me presente y, si tienes unos minutos, te cuento la historia de That Hat:

Mallorca, agosto y calor, pies en el agua. Y sonó el teléfono, ése que en verano suelo tener más bien abandonado o en «modo silencio». Mi amiga Karin me propone traer unos sombreros de paja trenzada que hacen artesanalmente unas mujeres de un taller de la costa levantina. Y a mí me gusta enredar y darle una vuelta a todo. ¿Sombreros para eventos y bodas? ¿Por qué no hacemos algo diferente?

Fichamos a la joyera Sara Malibrán y empezamos a hacer algunos bocetos de sombreros muy locos, muy roqueros, muy originales. Sombreros y casquetes que salen del clásico estilo de «invitada de boda». Prohibimos el uso de flores y plumas. Abrimos una tienda-taller que enseguida tiene una gran acogida en la zona. «Qué tienda más bonita, enhorabuena, es muy “neoyorkina”. Los clientes.

Al cabo de un tiempo, por circunstancias de la vida, pandemias y otras vicisitudes, me quedo yo sola, Marta Tena, al frente de la marca. Antes de echar el cierre, les pido a mis socias (ya exsocias) que me dejen continuar trabajando bajo en nombre de That Hat. Añado a los sombreros «el arte y la decoración”, pero con el mismo espíritu de lo hecho a mano, con el hilo conductor de la inspiración artística y el empeño en hacer cosas únicas, sin seguir modas ni tendencias. Lo voy haciendo cada vez más mío, voy encontrando mi terreno, un espacio mental y físico más personal.

Bienvenido a este nuevo mundo, mi mundo, único y muy particular; y como me gusta decir a mí, tan en broma como en serio: «it’s my party and i cry if i want to».

Marta Tena